Januca 10: Todo depende de Dios
La vela debe tener suficiente aceite (o cera) al momento del encendido para que permanezca encendida por lo menos hasta treinta minutos después de que salgan las estrellas. Si la luz se extingue antes de ese tiempo, es apropiado encenderlas nuevamente (sin una nueva bendición). De todos modos, uno no está obligado a encenderlas de nuevo; ya ha cumplido la mitzvá con el primer encendido.
Esto es una aplicación del principio "el encendido hace la mitzvá". Esto simboliza la visión judía de que en la vida generalmente nuestra responsabilidad es tomar las decisiones y actuar para llevarlas a cabo; pero si al final, el brillante sueño de éxito se extingue, eso no significa que nosotros hemos fallado. Nuestro trabajo es decidir y actuar. El éxito y el fracaso dependen de Dios.

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